Crónicas de un intercambio audiovisual en La Habana – Parte Uno

Hace cuatro días llegaron los 12 niños y jóvenes, y 2 maestras a La Habana y han vivido ya una experiencia que los ha cambiado a todos. Niños, jóvenes y adultos de Caquetá y Bogotá han comprobado que el arte no conoce límites y es capaz de traspasar barreras de nacionalidad, edad y género. El intercambio cultural en audiovisuales que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia decidió organizar a una de las mecas del cine suramericano, inició con una doble admiración: la de los cubanos por el propósito de impulsar en los niños colombianos el amor por el arte y la admiración de éstos por la historia, la cultura y la amabilidad de los cubanos.

El grupo ha visitado lugares que respiran tradición, música y belleza en cada esquina y en cada rostro. El Capitolio, la Plaza de la Revolución, el Palacio del Segundo Cabo, La Habana Vieja, el Malecón, el Puerto de La Habana, el proyecto comunitario “Muraleando”, el Centro de Desarrollo Socio Cultural para Adolescentes de la Oficina del Historiador de la Ciudad, el Bosque de La Habana, el mercado artesanal “Arte en La Rampa” y por supuesto los Estudios de Animación del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos -Icaic-, y los cubanos que han encontrado en todos estos lugares, han arrancado miles de sonrisas de los rostros de estos niños colombianos que se han puesto detrás de la cámara para retratar con su talento los inigualables colores de esta isla y capturar las imágenes que se presentan en esta primera crónica de un intercambio cultural inolvidable.

 

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